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viernes, 1 de febrero de 2013

No controles



El Govern de la Generalitat catalana va a sacar una campaña para combatir los, en su opinión, falsos mitos del cáncer. Dicen que no es siempre hereditario ni lo causa el estrés. También afirman que no lo causan los microondas. En este último tema tengo mis dudas. No me parece que estos aparatos o las antenas de los móviles que vemos en torretas sean inocentes criaturas que solo nos hacen la vida más cómoda o llevadera.

Respecto a los microondas para mí es de los mejores inventos de los últimos tiempos junto al ctl+c-ctrl+v o la lavadora. Nos hacen la vida mas fácil, nos ahorran tiempo pero poco a poco nos estamos viendo invadidos por chismes y chismes técnicos.

Aunque dentro de poco no me quede más remedio que renegar de mis palabras (o no), digo bien alto en el día de hoy que me niego a someterme al imperio tecnológico.

Ya estamos lo suficientemente acompañados de tecnología a todas horas como para ponerme unas gafitas que me indiquen a qué temperatura está el plato de macarrones con tomate que acabo de sacar del microondas.

También expreso un no rotundo a sacar un aparatito para leer –que puede ser todo lo delgado, fino y seguro que quieras– mientras me sumerjo plácidamente en ese rincón de libertad –cuando uno está soltero y libre– que es mi cama. Y lo dice una persona que necesita laboralmente y socialmente estar conectado casi todo el día. Por eso precisamente, porque cansa, me niego a vivir más rodeado de lo último.
 
Quiero tumbarme en mi sofá o en mi sobre y palpar las mágicas hojas de un libro, sentir su olor y su peso mientras imagino conceptos y me remonto a tiempos remotos. Deseo vivir como siempre he vivido cuando llego a mi casa y me pongo a cocinar o a descansar, sin que la dichosa melodía del Wasahp o un futuro pitido de carga de un humedecedor de pies con Bluetooth y wifi me despierten y perturben mi intimidad y sosiego.

¿Tecnología? Claro que sí, pero sin que me controlen ni me conviertan en un robots estresado y en perpetuo estado on.

domingo, 20 de enero de 2013

De comidas conquenses



Y no sé porqué me ha dado por hablar de comida. Pues lo voy a hacer hombre, aunque debería dejar de practicarlo por el pequeño gremlins que me está saliendo.


En esta comarca serrana en la que me encuentro, somos de muy buen yantar. La mezcla de culturas, el abrigo de la serranía conquense y el frío imperante en estos meses, sobre todo por cotas altas, hacen del comer un asunto de estado y sin corrupción por delante, aunque hayan ventas y hospederías donde den chicha por limoná.
Zarajos. Plato típico conquense
No se vayan a pensar ustedes que los que aquí residimos nos pasamos todo el año degustando excelentes potajes o seductores pestiños, eso lo dejamos para cuando arrecia el frío y ocasiones festivas especiales.

A mí me gusta decir que soy serrano. Aunque estamos en una encrucijada entre mancha, alcarria y sierra; parece que, por la naturaleza del paisaje y la cercanía inminente del pinar, la roca y el río, mis paisanos y yo tenemos un corazoncito serrano asentado desde hace siglos. 

Ajoarriero

Me encanta la alcarria, y cada día adoro más la mancha pero ese logaritmo neperiano elevado a la máxima potencia que es la zona nordeste de la provincia de Cuenca, es decir la serranía, me pone, y mucho oiga.

En estos montes y valles el ganado trashumante ha dejado huella, y, por tanto, el cordero y el cerdo son los productos reyes. Con las tripas del primero -entrelazadas en un sarmiento y a las ascuas-  se prepara el riquísimo Zarajo. Cuando se lo doy a probar a alguien procuro no decirle que es, porque, si es al contrario, va a tener sus prejuicios a la hora de degustar este rico manjar.
Botella típica de Resoli
La caza no podía faltar. En la Serranía alta la caza mayor tiene su aceptación con el venado y el jabalí. En la capital, la liebre, el conejo y la perdiz, junto al hígado de cerdo, sirven de base (aunque cada maestrillo tiene su librillo) para el plato más conocido de la cocina conquense: el Morteruelo. Un riquísimo paté espeso que se adereza con las especias de la sierra: el tomillo y el romero.  

Otra comida típica es el Ajoarriero o Atascaburras. Esta se hace en múltiples regiones españolas. Aquí lleva patata, bacalao, huevos, ajo y aceite y pan.

Una buena comida debe ser acompañada de un buen brebaje y, ahora que tenemos la Semana Santa a la vuelta de la esquina, el Resolí no falta en los hogares conquenses. La herencia árabe nos deja este sabroso licor de café, coñac y anís.

Para terminar, y si tiene la dentadura fuerte y sana, pruebe el Alajú. Pasta de miel y almendras, también de tradición mora.

miércoles, 2 de enero de 2013

Frases que invitan a reflexionar



A menudo desfilan ante nuestros ojos, como si de una tropa de infantería se tratase, frases, refranes, dichos… sin que les prestemos demasiada atención. Otras veces -y con esto de facebook y twitter ocurre muy a menudo de un tiempo a esta parte- las visualizamos, decimos “que guay” y no tomamos parte activa en su enseñanza. Pensamos en nuestro interior: “estoy de acuerdo, pero mañana reflexionaré sobre ello”.

Hoy quiero rescatar alguno de esos enunciados porque me parecen de suma importancia. No diré el autor ya que es irrelevante en este caso.


 “No puedes ayudar a los demás si primero no te ayudas a ti”

 “Cambia tu pensamiento y cambiarás tu vida”


 "El fracaso es una parte indispensable del éxito. El fracaso es esencial para el éxito. Si evades el fracaso no podrás tener éxito. La clave del éxito es fracasar, fracasar y seguir adelante, es continuar aprendiendo con todo lo que sale mal"


 “Cuando pedimos un consejo, normalmente estamos buscando un cómplice”


 “Fingimos lo que somos; seamos lo que fingimos”


 “Todo hombre es tonto por lo menos 5 minutos al día; la sabiduría consiste en no rebasar el límite”



jueves, 20 de diciembre de 2012

De WhatsApp a LINE


Ya está aquí, ya llegó, Judas el miserable…..así decía una conocidísima canción de La Frontera. La tengo en mi mente ahora mismo. Y es que llegan. A un ritmo endiablado llegan aplicaciones como LINE.

Si hace dos días dejábamos de usar los caros sms de las compañías telefónicas por el práctico y ahorrativo WhatsApp –lo que les ha causado pérdidas millonarias a los grandes del mercado de telecomunicaciones-  ahora parece que en 2013, lo que pegará fuerte serán los lineadictos.

¿Qué es LINE? 

Line es una app de mensajería instantánea y mucho más. Con LINE se puede hacer las mismas cosas que hacemos con WhatsApp y además llamar gratis. Sí, gratis siempre que el usuario tenga un plan de datos limitado claro. O sea que llamamos por internet y, si tenemos tarifa plana, nos saldrá rentable.

Otra ventaja de LINE frente a WhatsApp es la seguridad y privacidad. El tema de la seguridad era uno de los peros más importantes, motivo de críticas hacia WhatsApp desde hace tiempo. En LINE se pueden agregar contactos con un ID o por código QR, por lo que el nombre de usuario puede variar del de contacto. Aparte se pueden agregar contactos sin que sepan tu nº de móvil y aceptar o rechazar contactos. Y con la última actualización se integra el spam para que no te molesten pesados por el chat.


Además LINE viene con multitud de emoticonos, entre ellos los llamados Stickers, unos emoticonos animados inspirados en el manga japonés –LINE nació en el país del sol naciente-. Otra de las novedades es el Timeline. Aquí podemos compartir las aplicaciones y publicaciones relacionadas con LINE, como LINE Camera –cámara con múltiples efectos-, LINE Tools, LINE Card que permite el envío de cartas a nuestros contactos, o juegos online.

El único inconveniente es que consume más RAM, lo que traducido al “cristiano” quiere decir batería. Pero parece que puede haber una solución instalando la aplicación en el PC. Podemos llamar gratis de PC a móvil o entres dos PCs como hace skype.

Últimamente se dispararon los rumores de que WhatsApp iba a ser de pago pero desde la compañía lo desmintieron. De momento se sigue renovando gratis. Yo, personalmente, para mensajes instantáneos continuaré con WhatsApp porque LINE me consume más y hace lo mismo. Pero cuando se quiera llamar es una alternativa a tener en cuenta y además está creciendo a un ritmo vertiginoso. Ya dispone de más de 85 millones de lineadictos en todo el globo.


jueves, 27 de septiembre de 2012

Una voz dulce...



Tiene una voz dulce, muy aguda. Casi de cuento infantil.
Su indumentaria siempre es la misma. Una simple camiseta y ahora, con el otoño, una rebeca. Siempre que me ve sonríe y se ríe. Cuando me acerco, enseguida expresa un lamento seguido de esa sonrisa, como infantil.

Ignoro cómo se llama aunque parece que mi madre la conoce. Por lo visto son viejas conocidas de la pequeña ciudad, debían ser clienta-vendedora o a lo mejor amigas.

Me transmite una enorme ternura y a la vez tristeza. Siempre está sola, en el hall de la residencia, entre la primera y tercera planta. Sola, en su silla de ruedas, con sus lamentos y su eterna sonrisa, mientras las chicas de planta atienden a los demás residentes. Sola con su sonrisa, como desafiando el tiempo y los males que le achacan a su edad. Cuando me acerco y le preguntó que tal está hoy me responde siempre igual: con un soplido, su voz como de castrato y su sempiterna sonrisa.

Otras veces me la encuentro en el gimnasio, escribiendo letras en un folio. Ensimismada en su tarea. Por un momento se le ve feliz. Tiene una tarea y se afana en ello. Cuando paso me regala otra de sus sonrisas y risas. La fisioterapeuta rápidamente se la lleva a la habitación y ella vuelve a sonreír. Nunca se queja…sus lamentos son amables y tiernos.

Quisiera saber de ella y a la vez, cuando llego al geriátrico, me escondo para no verla. Para que no se me forme un nudo en la garganta, como siempre.

Me pregunto si tendrá o no familia. Si es que acaso llegó un día del mar y decidió quedarse en el mundo de los vivos para ver pasar la vida. Me pregunto cómo fue su vida, que es lo que le llevó aquí. Me pregunto por no preguntar.